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Aikido y los niños por Andrea Guz
Andrea Guz

por

Aikido y los niños


El Aikido es un arte marcial japonés creado por Morihei Ueshiba O Sensei (Gran Maestro).
O Sensei desarrolló el Aikido como una forma de promover la paz entre las personas. Sus técnicas son circulares. A través de las técnicas básicas los chicos aprenden las posturas y a enfrentar a un adversario de manera no agresiva. Para desarrollar una técnica y poder aprenderla, tienen que ayudarse mutuamente, tratarse con respeto y dedicarse a la tarea de aprender cómo es la técnica a desarrollar. Esta forma de práctica fortalece la Auto imagen, la postura - no solo física, sino también mental y espiritual - frente a las situaciones a enfrentar.
Desarrolla la sociabilidad en los chicos y fortalece el carácter porque a través de las técnicas ellos aprenden que hay otras maneras de relacionarse: no sólo chocando, enojándose, pegando o encerrándose dentro de ellos... También se puede acompañar, dejar pasar, redirigir...

No hay que olvidar que es un arte marcial y como tal también aprenden a defenderse de las agresiones externas y a no paralizarse frente a una situación desconocida o de riesgo.
Una clase de Aikido para chicos se compone de gimnasia, elongación, ejercicios de movimientos básicos, caídas, técnicas con los compañeros y diversos juegos.

El juego es imprescindible en el aprendizaje de los chicos. En la escuela muchas veces les enseñan que aprender y jugar son dos palabras que no se relacionan y hacen que los niños pierdan el interés en aprender. La verdad es que el juego es una herramienta. A través del juego los chicos investigan y aprenden sin sentir la presión de "tener" que hacerlo bien.



En Aikido usamos juegos para que los chicos desarrollen movimientos distintos – no habituales. Tratamos de crear un clima divertido donde el aprender y el jugar sean parte de lo mismo. Sin dejar de lado la etiqueta, el respeto y el compañerismo. Los chicos aprenden que también hay un momento para estar serios, un momento para hablar, un momento para distenderse, un momento para aprender... son momentos diferentes y aprenden a acomodarse a cada situación naturalmente.

Andrea Guz