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EL ARCO Y LA FLECHA - Extracto del libro por Leonardo Killian y Hector Cirigliano
Leonardo Killian y Hector Cirigliano

por Leonardo Killian y Hector Cirigliano

EL ARCO Y LA FLECHA

Extracto del libro

INVESTIGACION / “Extracto del libro “EL ARCO Y LA FLECHA: Los amigos del Hombre”

Dibujo de Carlos Killian



Asia Menor y Lejano Oriente

El tema es muy amplio y sobre Lejano Oriente haremos solamente algunas referencias debido a que las culturas orientales si bien utilizaron el arco en la guerra, luego evolucionaron de manera distinta a la nuestra, como lo hizo el Kyudo en Japón.

Sysha de los arcos orientales de izquierda a derecha:mogol, turco, chino, magiar, coreano



Mongolia

Las tribus Mongolas de las estepas de Asia central contaban con arqueros temibles. Llegaron a su apogeo con las huestes de Gengis Kan que en el siglo XIII gobernó un imperio que se extendía desde Hungría hasta China. En esas inmensidades los arqueros mogoles, que eran grandes jinetes, manejaban el arco con singular maestría y disparaban sus flechas a mucha distancia.
El extremo de sus arcos, a diferencia de los arcos turcos, terminaba con un trozo de madera dura en forma de “pata de cabra” que les confería mayor potencia a pesar de ser arcos cortos.
En sus correrías recorrían grandes distancias a caballo llevando bajo la montura trozos de carne cruda con la que se alimentaban mientras marchaban.
En sus campamentos realizaban competencias de destrezas muy difíciles de ejecutar. Una de ellas consistía en disparar a una rama de sauce colocada en el suelo, desde el caballo al galope y recoger el trozo partido sin detener la marcha. También competían tirando a grandes distancias con una puntería asombrosa y realizaban torneos tirando a platos que se colocaban sobre una noria que los hacia avanzar aumentando la velocidad mientras disparaban desde sus cabalgaduras.
Por su ferocidad y su extraordinario manejo del arco montados en sus pequeños caballos eran temidos desde Europa a China.
Muy parecidos a los arcos mogoles eran los que usaban los Húngaros (tribus Magiares). También eran recurvados y compuestos, con alguna variante en el extremo de las palas. Como los mongoles, eran excelentes jinetes.
Sobre este tipo de arcos hay autores que sostienen que estaban construidos con 5 trozos de madera. Una parte central que constituía el mango del arco. Las dos palas de madera flexible y los extremos de madera muy dura y resistente al roce de la cuerda.

Su tradición como arqueros es ampliamente reconocida. En la antigüedad practicaban la fiesta del Naadam. Cuando Mongolia pasó a ser una nación independiente en 1921 esta festividad comenzó a realizarse nuevamente.
Son una especie de Juegos Olímpicos Mongoles donde los hombres compiten durante tres días en tres disciplinas. Las carreras de caballos, la lucha libre y el tiro con arco.
Se tira a blancos dibujados en aros de cuero colocados a 60 metros para las mujeres y 75 para los hombres.
Otra competencia tradicional es el tiro a unas pequeñas cestas hechas de tripa de oveja, de 8 centímetros a la que los arqueros disparan 20 flechas por ronda.
Con estas festividades mantienen vivas sus tradiciones y recuerdan los días de gloria de la estirpe. Gloria lograda en gran parte gracias a sus potentes arcos.

Arco Mongol



China

China es una de las grandes civilizaciones de la antigüedad, con una tradición milenaria en el tiro con arco, donde desarrollaron rituales comunitarios ligados a la arquería.
El gran filósofo Confucio incluía el tiro con arco entre las ciencias esenciales para el desarrollo humano junto a la escritura, la aritmética y la música.

Arco chino del siglo 10 antes de cristo



Durante las épocas modernas, para su formación militar los chinos siguieron utilizando el tiro con arco que convivió durante mucho tiempo con las armas de fuego. Cabe recordar que a comienzos del siglo XIX, cuando los chinos comenzaron a luchar contra las potencias occidentales, (Inglaterra, Francia, Norteamérica) las tropas colonizadoras fueron repelidas con lluvias de flechas que les provocaron numerosas bajas.

Arco chino de la guerra de los boxers



Era común que los arqueros entrenaran en alguna calle de Pequín acondicionada para la práctica. Les importaba la precisión y el estilo para disparar sus flechas.
Japón y la arqueria Zen

Los Shogun o líderes militares gobernaron desde el siglo XII al XVI. Durante ese largo periodo crearon escuelas militares para la enseñanza del tiro con arco de infantería y a caballo.

Puntas japonesas



El tiro tradicional en Japón consistía en disparar el mayor número de flechas posibles a un blanco colocado al final del largo pasillo del templo a una distancia de 120 metros. Los arqueros entrenaban en tres niveles de exigencia en los que debían disparar 300, 500 y 1500 flechas por día de acuerdo al nivel.
Otra competencia que perdura desde hace 1300 años es la denominada Inuomono, y se realiza disparando el arco a caballo.
Cuando el arco dejó de ser utilizado como arma se convirtió en un elemento para el desarrollo personal. Así nació el Kyudo o “Camino del Arco”.
El Kyudo adquirió un carácter institucional a partir del siglo XVII y en el se produce la fusión de creencias Confucionistas, Budistas y del Shintoismo. El tiro con arco adquiere así un concepto místico y religioso, desarrollando rituales perfectamente elaborados para tomar, tensar y disparar el arco.
En China, hace muchísimo tiempo atrás se comenzó a utilizar el arco para iniciarse en la meditación Zen. El arco siempre se había usado como arma para la caza y la guerra, pero por diferentes razones algunos de los Grandes Maestros del Zen se instalaron en Japón y a partir del siglo XVI el Kyudo alcanzó su importancia actual. Crearon escuelas herméticas para la enseñanza, que rivalizaban entre si. De esas épocas se cuentan leyendas sobre las hazañas realizadas por famosos maestros de Kyudo.

Arco japones de bambu, kyudo



Para el tiro se utiliza un arco largo construido en bambú con técnicas especiales desarrolladas a través del tiempo por los maestros arqueros. Las palas son asimétricas, siendo la superior mucho mas larga que la inferior.
Las flechas son largas y se debe tratar que su vuelo sea recto, sin parábola, hasta impactar en la diana. La cuerda se tensa por detrás de la oreja del tirador y se utiliza un guante especial, muy valorado por los arqueros que se pasa de generación en generación.
La ropa que usa el arquero que practica Kyudo es de estilo antiguo. Se la conoce como Shozoku, los pantalones Hakama y los calcetines Tabi. Son anteriores al periodo feudal.
El Zen no es una filosofía o una religión que trate de lo moral. Su objetivo es la experimentación y no el entender. Para nosotros, occidentales, resulta difícil captar el concepto y poder explicarlo con claridad.
El Kyudo es uno de los diferentes caminos que permite el acercamiento a las experiencias Zen. Lo que más importa es la forma, el ritual del disparo. No interesa si la flecha da en la diana.
Hay dos principios que para la óptica occidental encierran cierto misticismo. Uno es el que dice que el tiro debe ser tan natural como el agua que fluye libremente. Que significa eso? Que el espíritu, la mente y el cuerpo deben estar en perfecta armonía en el momento que la flecha parte hacia el objetivo.
El segundo dice que cuando soltamos la flecha, esta debe escapar de entre los dedos como se desliza la nieve de una hoja que la sostiene. Cae de repente, sin ninguna intencionalidad. Nos da la idea que no interviene el pensamiento consiente.
El otro concepto importante para el arquero que utiliza el Kyudo para acercarse al Zen es el aquí y ahora. Cada flecha disparada vale por si misma, el pasado y el futuro no cuentan.
El error también tiene su aspecto positivo porque se utiliza para aprender y crecer a partir él.
El dominio de las emociones permite controlarse en los disparos fallidos y no festejar con los aciertos. Se debe disfrutar con cada flecha disparada.
La concentración es uno de los aspectos centrales para el Kyudo. Se tiende al “Mushim” o “estado sin mente”. En estas circunstancias el pensamiento y la acción ocurren en forma simultánea, sin interferencias.

Se trata de llegar a un estado similar al trance, atendiendo a una sola cosa, olvidando al mundo exterior y al tiro en sí.
Aunque parecen muy distintas la arquería occidental de la concepción del Kyudo enfocada al Zen, hay elementos muy valiosos que puede rescatar el arquero de competición de las enseñanzas que proporciona. La actitud mental, el dominio de las emociones, la aceptación de los errores como medio de aprendizaje, la concentración y la meditación son cualidades indispensables para el tiro con arco en cualquier parte del mundo.

Dibujo de Toppi



Corea

En la actualidad Corea es una de las grandes potencias mundiales del tiro con arco competitivo.
Su tradición en el tiro data de tiempos muy lejanos. En épocas más cercanas, que coinciden con el término de la Edad Media en Europa la familia real instauró el Gran Ritual del Tiro con Arco.
La primera celebración oficial se efectuó en 1471 y estaba destinada a fortalecer los vínculos entre el pueblo y sus gobernantes.
El Emperador disparaba cuatro flechas para iniciar la competencia mientras se entonaban himnos. Después tiraba la gente común y el Emperador entregaba premios a los que habían acertado.
Se pretendía además resaltar los valores predicados por Confucio donde la cortesía era considerada esencial para la convivencia pacífica del pueblo guiado por las ideas del gran filósofo chino nacido 500 años antes de Cristo.
La dinastía Chosún, que gobernó hasta 1863 creó muchos campos de tiro donde practicaba la gente de clase media y se realizaban exámenes militares.
En las últimas competencias mundiales y Juegos Olímpicos los coreanos a demostrado ser los mejores arqueros del mundo tanto a nivel femenino, donde son prácticamente imbatibles, como a nivel masculino. Ello se debe de manera fundamental al excelente trabajo de entrenamiento, a la constancia y espíritu de sacrificio y a las condiciones de los arqueros.


Flechas japonesas con motivos ornamentales

Vietnam

En épocas contemporáneas y durante el largo conflicto bélico que los vietnamitas mantuvieron con Francia y luego con los EE.UU. el viejo sistema del arco y la flecha volvió a ser usado como arma en pleno siglo XX. Cientos de bajas fueron causadas por delgadas flechas de bambú envenenadas, disparadas por los desesperados defensores desde la espesura de la selva.
También usaron flechas incendiarias para quemar los pastizales enmarañados cercanos a los ríos y eliminar a sus enemigos, así como también utilizaban cañas muy afiladas para fabricar trampas que se clavaban profundamente en el cuerpo de los soldados Norteamericanos.

Tibet

Al sur de China y sobre la ladera norte de la Cordillera del Himalaya viven los Kampas tibetanos. Aún hoy mantienen la tradición de la arquería y su gente se hizo famosa con sus potentes arcos abatiendo fieras salvajes como los temibles leopardos de las nieves o defendiéndose de los invasores que amenazaban sus fronteras.

Bután

Al otro lado de los Himalayas, y más al sur se encuentra el reino de Bután. Allí el tiro con arco es un deporte popular compartido por los reyes y la gente del pueblo. El tiro está asociado a dioses hindúes y es una verdadera tradición.
En 1971 Bután entró a formar parte de la ONU y la arquería fue declarada deporte nacional.
La flecha para ellos tiene connotaciones místicas y se asocia a la oración y la meditación. En muchas representaciones pictóricas los dioses portan un arco y flechas en sus manos.
En las competencias actuales disparan sobre tablones de algo más de un metro de altura y unos 30 centímetros de ancho clavados en el suelo a 120 metros de distancia, con una diana dibujada en la parte superior. Cuando una flecha da en el blanco, todos los presentes que se encuentran en cerca presenciando el evento festejan danzando y cantando alegremente para que el tirador se entere de su acierto.
Aunque poseen arcos modernos todavía unan sus arcos tradicionales lanzando sus flechas con una gran parábola para clavarlas en un objetivo tan distante.

Norte de Asia

En la zona de Siberia oriental todavía se utiliza el arco, junto a las armas de fuego para cazar la gran variedad de especies que allí habitan.
Los arcos de esa región evolucionaron a partir de los arcos mongoles y del norte de China. Los confeccionaban con huesos flexibles en la parte interior y tendones pegados en la parte externa de las palas para darles mayor potencia y resistencia al uso. Los extremos estaban diseñados de manera adecuada para cazar en los bosques sin que se produjeran enganches en la tupida vegetación.

Sobre los autores

Leonardo Killian: Profesor de Historia, escritor y personal del CONICET.Es arquero del Club Universitario de Arquería y 5to Nivel de la Escuela Tradicional de Arquería

Hector Cirigliano: Es Kinesiólogo, Fisiatra y Profesor de Educación Física.Arquero e instructor del Club Universitario de Arquería.Todos los dibujos que ilustran el artículo le pertenecen.





El camino del arco

Una historia del arco y la flecha desde el Paleolítico al presente

Autor: Héctor A. Cirigliano | Leonardo L. Killian |

Prólogo de Juan Sasturain






Hace más de diecisiete mil años, alguien inventó un artefacto formidable, el arco, compuesto de dos piezas, un trozo de madera flexible con una cuerda atada a sus extremos; y la flecha, un invento que es de los más trascendentes de la evolución humana y que, curiosamente, se sigue usando hoy aunque ya no con la intención cinegética o bélica sino como deporte de competencia.
Este simple pero movilizador ingenio es el tema del trabajo de Héctor Cirigliano y Leonardo Killian, que nos habla de sus orígenes como herramienta de caza hasta su uso actual, pasando por los ejércitos que hicieron de estos instrumentos un arma letal y sin olvidar algunos personajes legendarios asociados a ellos como Guillermo Tell y Robin Hood.
El resultado es un agradable e instructivo texto lleno de interesantes datos históricos que lo hacen útil y a la vez entretenido para todos los lectores. - FÉLIX LUNA


160 pág. | 16 x 23 cm

ISBN: 9789507867477

Año de edición: 2009

1° Edicion

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