San Ti

Retroversión y anteversión de la pelvis - Del libro de Posturas Estaticas por Jerónimo Milo
Jerónimo Milo

por

Retroversión y anteversión de la pelvis

Del libro de Posturas Estaticas

La siguiente movilidad puede usarse tanto como entrada en calor para los movimientos
propios del Tai Chi, para la vuelta a la calma luego de la práctica o para la
coordinación y salud general.
Generalmente encontramos que el grupo de movimientos corporales más difícil de
entender y manejar es el realizado con la pelvis. Debido a la cantidad de
músculos, ligamentos y elementos que la rodean y componen, se hace difícil
localizarla y visualizarla. Como sus uniones articulares no están a la vista,
se complica tener una idea de cómo funcionan.
Sumado a todo esto, la pelvis se encuentra en la zona sexual y excretoria
de nuestro cuerpo. Los tabúes y condicionamientos sociales sobre esta zona
y sus acciones, hacen que la vergüenza o simplemente la ignorancia acerca de
determinados movimientos dificulte relajarla o moverla con naturalidad.
La pelvis es uno de los segmentos corporales más importantes en las técnicas
corporales, no sólo es el centro del cuerpo, además es el nexo entre la zona
inferior y la superior. Por lo tanto distribuye y redirige la fuerza generada
por las piernas, y traslada hacia abajo el peso ejercido por nuestra zona superior.


Anteversión



Retroversión


MARCADO EN EL CUERPO

Todas nuestras experiencias y sucesos de alguna manera marcarán una huella
en nuestro cuerpo. Por ejemplo algún miedo o trauma puede generar que nuestros
hombros se echen hacia adelante para protegernos de algo. Estos sucesos, sean
resueltos o no, pueden dejar la marca en nuestro cuerpo sin que siquiera nos
demos cuenta. Lo mismo sucede con un trauma físico, que puede dejar un
condicionamiento mental negativo.
A veces una postura o movimiento corporal cambia cuando solucionamos o modificamos
algo de nuestra personalidad. Y a veces nuestra personalidad cambia cuando nuestro
cuerpo se transforma. Es bueno trabajar desde lo externo para moldear la mente y desde
lo interno para modificar el cuerpo.


Aflojar y tomar conciencia de nuestra pelvis

Para realizar este simple -pero difícil- ejercicio, primero debemos conocer
los dos movimientos de la pelvis que definen la curva lumbar de la columna:
La anteversión de la cadera es la acción de bascular la pelvis sobre los fémures
hacia delante. Se generará una lordosis lumbar (arqueamiento), que puede
identificarse a simple vista como el acto de sacar la cola.




La retroversión de la cadera es la acción de bascular la pelvis sobre los fémures
hacia atrás, lo que hace desaparecer la lordosis o curva de la zona lumbar.




Parados con las rodillas ligeramente dobladas, trataremos de realizar estos dos
movimientos, uno continuado del otro. Primero podemos ayudarnos con las manos,
tomando los costados de la pelvis para dirigir el movimiento. Una vez interpretada
la acción, trataremos de realizarla sin ayuda de las manos, buscando que se genere
en la pelvis y que no se sostenga con otras partes del cuerpo. Para corroborar la correcta realización del movimiento nos pararemos con los talones y toda nuestra
espalda apoyada en una pared, y sin retirar los talones ni la cabeza de la pared, intentaremos apoyar la zona lumbar y luego separarla.

Una vez dominado el ejercicio de la pared, podremos hacerlo en diferentes
posiciones: parado, sentado o acostado.

La anteversión y la retroversión de la pelvis funcionan como un excelente ejercicio,
que además estimula las articulaciones vertebrales y masajea los órganos internos.

Si tiene o tuvo algún tipo de lesión o dolor en la espalda o duda sobre su condición,
consulte con un especialista antes de realizar estos ejercicios


Nunca debemos llevar al extremo absoluto, forzando estos dos movimientos. La presión
excesiva o mantenida sobre los lados de los discos intervertebrales podría pinzarlos
y provocar una inflamación o hernia.