San Ti

 

La Guarida de Milo (Abril de 2011)

La mejor clase de mi vida

Sé que no es justo definir una mejor clase en mi vida, sabiendo que he practicado con muchos buenos maestros que tanto me han aportado, pero sí puedo definir una de las clases más oportunas que he tenido.
Me encontraba en mi luna de miel en Nueva York en el 1999, con Andrea nos habíamos tomado una especie de luna de miel marcial, habíamos elegido practicar con los mejores maestros de esa ciudad, entre ellos Frank Demaria, Steve Ventura, Yamada, etcétera. Entre todos estos maestros había conseguido el contacto de Mike Martello un reconocido profesor -alumno en ese momento de Su Yu Chang- y uno de los profesores occidentales más habilidosos y reconocidos, en mi opinión.
Recuerdo que yo venía sumamente excitado de ver los espectaculares videos de Adam Hsu sobre Pikwa y Pachi, y una de mis locas fantasías de entonces era aprender una forma de estos estilos en ese viaje. Cuán equivocado estaba, pensando que la habilidad podía esconderse en el aprendizaje de una forma entera.
Mike era una persona sumamente agradable, pero su clase era bien exigente. Así pude comprobar en la entrada en calor las excelentes capacidades físicas que poseía Mike debido a un claro entrenamiento diario.
A la hora de las formas, Mike me puso simplemente a repetir una acción básica de bloqueo y golpe simultáneo parado, característico de Pachi. En total debo haber estado unos 40 minutos repitiendo esa acción. La única corrección que recibí de Mike fue que “tenía los hombros muy elevados y tensos”. No es nada que no me hubieran corregido mis profesores antes, pero el momento, la situación, la repetición y la inevitable sensación de que mi expectativa no iba a ser saciada hizo que me diera cuenta de que realmente tenía los hombros muy elevados y tensos. El resto del entrenamiento fue sencillamente una revelación sobre los aspectos más básicos de la práctica y un sabor agridulce permanente que me dio la sensación de que quizás yo no era tan buen artista como pensaba…
Luego todas las dudas se despejaron porque tuve la suerte de verlo a Mike ejecutar unas tres o cuatro formas con poder total mientras un alumno lo filmaba para un video. Así me invitaron a comer al barrio chino de Nueva York e incluso al cine a ver la última película de Jet Li de ese momento, pero yo volví con Andrea porque era nuestra luna de miel.

Mike murió hace dos años de manera repentina, muy joven. Era un verdadero apasionado por lo que hacía. Los comentarios siguen lloviendo en su perfil de facebook todos los días, saludos y recuerdos para alguien que ya no está y que me dejó una enseñanza importante que trasciende al Arte Marcial.